ANDR...

ANDR...
ANDR...

viernes, 14 de octubre de 2011

ÍNTIMOS

Noche sombría y tenue a la vez

Ella es la culpable

Me declara por última vez

Que la luna está allí llena de paisajes

Intentemos persuadirla

Para que nosotros errantes

Como somos


Podamos tener una noche eterna.

sábado, 27 de agosto de 2011

Las pruebas del tiempo,
Las oscuras calles
El tiempo remoto, que va quedando inerte en mi esencia
Las lágrimas que no lloré, heridas que a veces manan
Mi arrabal que resiste, a pesar del vértigo, las distancias
La muerte, la incertidumbre
Y aquí volvemos, cuando el dolor o la alegría nos brotan
Haciendo frente al infortunio, entonces la dicha está ahí
En los pequeños sucesos.
Es único y verdadero este sentimiento de júbilo, que emerge de nuestra existencia de poder compartir con nuestros retoños, amigos de toda la vida, familia; este refugio
Que es nuestro Vera.

sábado, 6 de agosto de 2011

Estando aquí susurrando con mi conciencia tratando de disipar luchas existenciales y apenas sonriendo, veo como la brisa suave coquetea con los árboles. Pasa un anciano, con su caminata lenta y mansa, abatido por el paso de los años (quizás), me sumerjo en su mente y puedo ver que el desconsuelo germina en él como un pájaro que agoniza. El estar ahí moviliza toda mi existencia, como un pez en el agua, recorro todo el cuerpo.
El viejo sufre en silencio y lentamente en su marcha hacia el infinito, de repente llora. Pide a gritos (sin poder ser escuchados) que ella vuelva, o siquiera, él poder marcharse.
…y yo sin poder reanimarlo ¡Quiero salir! Esto supera mis intenciones, doy vueltas, y más vueltas y voy perdiendo mis esperanzas. Me duermo. El hastío me persigue. Ya pasadas las horas, me doy cuenta que estoy en mi cuarto recostada, y sola, reflexiono: que lo placentero, es como un relámpago en una tormenta, aparece siempre y cuando hayamos tenido períodos de esfuerzo, altruismos; y qué necesario son algunos especímenes humanos.

viernes, 24 de junio de 2011

ES MENESTER...

" La siesta norteña"...



“Las callecitas de mi pueblo tienen ese...que se yo viste...”
En la vereda, en la canchita, en la calle, arriba de un árbol, no existía espacio limitado para jugar cuando niña.
La siesta es el momento que más me remite aquel tiempo abrumador, nada nos detenía, jugar era la meta más importante. Mientras los adultos en su mayoría reposaban, nosotros los niños disfrutábamos del espacio terrenal, y así voy con mi recuerdo a flor de piel... remontando barriletes, caminando hasta la curva, bicicleteando al cementerio...
Si como dice el poeta, “la patria es la infancia”, las calles de mi pueblo y el recuerdo de mi infancia se funden en una sola sustancia, calles de tierra, siestas eternas y el lento transcurrir del tiempo configuran de alguna manera mi “patria verense”: la vereda, la canchita, el espacio ilimitado, siguen caminando con mi recuerdo a flor de piel...

miércoles, 22 de junio de 2011



Los hombres y mujeres que luchan en este hostil universo, día a día ante el infortunio del sistema, son los necesarios.
Sabemos que los ideales muchas veces cuestan vida, y eso es realmente creer en lo que uno hace, no podemos ser cautos, a la hora de visualizar la revolución ningún hombre precavido, hizo historia.
Como dijo un revolucionario latinoamericano Ernesto “Che” Guevara: “Para ser revolucionario lo primero que hay que tener es revolución” y es una gran verdad, indiscutible.
El altruismo inexplicable que existe en estos seres, es maravilloso y digno de aunque sea tomar una pequeña fracción, y así cada uno de los habitantes de nuestra tan lisiada América Latina hacernos cargo de esa porción que nos toca, para mudar de aires verdaderamente nuestro destino.
En este momento de la historia, queremos los alumnos de 3° año magisterio, homenajear y alzar con nuestra memoria, a M. Belgrano, y a todos los hombres y mujeres que enarbolan la bandera desde su lugar, y a los que fueron arrancados, décadas pasadas; al maestro Fuentealba, al trabajador social Pocho Lepratti, y a los tantos que en silencio y con generosidad hacen de está dolida patria una gran Nación.

Personas, personajes, figuras, si las hay, y muchos
En esta aldea del norte santafecino, donde el calor azota
En el verano, y ni un tímido charco tenemos para refrescarnos.
El silencio no es absoluto, la jauría nunca cesa, y eso es lo que lo impide. Contrario a la creencia de que por estos lares el silencio y la paz son irrefutables. El cieno que se acumula en las calles oscuras, los días de tremenda, triste y dulce lluvia, es extenuante y poco agradable para cualquiera que habite esta urbe. Esta basta quietud imaginaria, es sosegada, se salva del vértigo que azota a las grandes metrópolis, y que tan raudo sobreviven.

jueves, 21 de abril de 2011


El fondo de tus suspiros no tiene paralelo
Cuando te veo, y puedo tocarte, siento
Que lo perpetuo llega a mí, eso es más que
Un vestigio, lo que emanamos cuando estamos
Juntos es inefable. A veces tengo miedo
Que la preciosidad se acabe; y me consuelo
Pensando en lo ya hecho.